7 feb. 2012

¿Por qué en México todavía somos pocas OSCs?

En el artículo Marco Legal y fiscal de organizaciones de la sociedad civil en Brasil y Chile[1], Felipe Hevia de la Jara[2] sostiene que el marco normativo es un elemento decisivo para la construcción sana y diversa del espacio público de cada país. El artículo tiene como objetivo hacer una revisión comparada del marco regulatorio para las organizaciones de la sociedad civil en estos países, para al final encontrar aspectos que podrían ayudar a mejorar la legislación mexicana al respecto.
Para empezar, en México tenemos muy pocas OSCs constituidas, en comparación con otros países, lo que, de acuerdo con Hevia, tiene relación directa con las prácticas legales y fiscales de cada país.

México
Brasil
Chile
Organizaciones e instituciones sin fines de lucro
40, 089[3]
338, 162
86,723
En Brasil la figura jurídica de Organizaciones de la Sociedad Civil de Interés Público, se creó en el año de 1999, por medio de una ley que simplificó el régimen jurídico de las asociaciones que no tenían reconocimiento. Se reconocieron los objetivos y estatutos de las OSCs como de interés público y como donatarias autorizadas y se creó un instrumento de cooperación entre poder público y estas organizaciones, llamado Termo de Parceria, que permite la participación de las OSCs en las distintas fases del ciclo de políticas públicas.
En el caso de Chile, recientemente se promulgó una ley sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, con el fin de modificar el proceso y registro de las organizaciones, la cual además de crear una nueva forma de registro a nivel municipal, les otorga diversos incentivos fiscales.
Hevia emite las siguientes recomendaciones y aprendizajes para México:
  • Dar prioridad al nivel municipal para el fomento y registro de organizaciones de la sociedad civil, pues pueden ser la base para facilitar la creación de nuevas organizaciones.
  • Crear un marco fiscal que otorgué beneficios a las organizaciones, como exención de impuestos sobre la renta y deducibilidad de impuestos.
  • Hacer los cambios legales necesarios para fomentar organizaciones de interés público y para incentivar donaciones privadas, lo cual resalta el autor, se ha dado dentro de un marco democratizador de éstos países.
El desarrollo que han tenido Brasil y Chile es alentador y debe servir como ejemplo para México, pues tenemos grandes similitudes con estos países, por lo tanto aplicar las mismas medidas normativas puede traer los mismos o mejores resultados.
Al tener testimonios como los anteriores el colectivo Fortaleciendo causas ciudadanas se vigoriza y sigue constante en la tarea de impulsar a nuestros legisladores para crear un marco normativo pueda fomentar más y mejor ciudadanía organizada.


[1] Este artículo fue publicado en el Boletín Reformas legislativas para mejorar la organización de los ciudadanos, por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados y puede consultarse en el siguiente enlace: http://www.filantropia.itam.mx/proyecto/Organizac...pdf
[2] Profesor investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados de Antropología Social Golfo.
[3] De las cuales sólo 20, 000 se consideran Organizaciones de la sociedad civil (OSC)

LOS MÁS LEÍDOS