13 sept. 2013

La Reforma Hacendaria y su impacto en las organizaciones civiles


El pasado 8 de septiembre, el presidente Enrique Peña Nieto presentó el paquete fiscal para 2014. Como se esperaba, junto con la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, se presentó un paquete de reformas fiscales para fortalecer la recaudación del Estado. Desde entonces, se ha hablado sobre los efectos que tendrá en el país la aprobación de la Reforma Hacendaria, si ésta acelerará el crecimiento, si dará estabilidad económica y sobre las implicaciones sociales que ésta tendría. Sin embargo, poco se ha hablado sobre los cambios y sus efectos en el sector de organizaciones de la sociedad civil (OSC).

Durante varios años, un grupo amplio de organizaciones hemos impulsado reformas, en diferentes momentos y espacios, para incorporar las actividades de interés público reconocidas en la Ley de Fomento a la Ley del Impuesto sobre la renta (LISR), de modo que las OSC que tienen como objeto realizar alguna de estas actividades también puedan ser donatarias autorizadas. Adicionalmente se ha buscado eliminar la prohibición para que las donatarias realicen acciones que influyan en la legislación, así como aumentar el límite a las actividades económicas exentas de impuestos que realizan las OSC e incrementar el límite establecido para la deducibilidad de donativos.

En el paquete de reformas, el presidente propone una nueva LIRS que incorpora cambios sustanciales y retoman parcialmente las exigencias del sector social. Estos son los siguientes: 
  •     Incluye a todas las actividades consideradas como de fomento (a excepción de las deportivas).Falta clarificar que estas actividades podrán tener como beneficiarios no solo a población vulnerable.
  •       Elimina la prohibición para influir en la legislación, siempre que dichas actividades no se realicen en favor de quien otorga un donativo para tal efecto, y enlista la información que las donatarias deben entregar al SAT en caso de realizar estas actividades.

De acuerdo a nuestra experiencia estas modificaciones son un avance pero aún quedan temas pendientes. Persiste un régimen fiscal que limita la sustentabilidad financiera de las OSC al no incrementar el porcentaje recursos autogenerados exentos, así como límites a las donaciones privadas que pueden ser deducibles.

Es positiva la inclusión de algunas propuestas del sector social en la Reforma Hacendaria, pues sin un mejor régimen fiscal, las OSC no podremos seguir apoyando las mejores causas sociales. Sin embargo, los legisladores deben considerar las observaciones de la sociedad civil para evitar poner en riesgo la intención positiva de los cambios propuestos y crear un ambiente propicio para el sector social. Así mismo es de esperar que tanto las autoridades hacendarias como los legisladores continúen trabajando de la mano de las OSC para construir un verdadero marco de fomento que permita que existan más y mejores organizaciones.

      

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